Trucos para que los niños coman verduras y pescados

Trucos para que los niños coman verduras y pescados
4 mayo, 2021 REDPISO
Nutricion infantil

Hemos podido hablar con la coach nutricional Ana María Romero sobre la nutrición infantil, y trucos para que los niños coman verduras y pescados.

Desde Redpiso hemos realizado una serie de preguntas a Ana María que podrán ayudar a muchas madres con la alimentación de sus hijos. La nutrición infantil hoy en día es algo importante que se debe tener muy en cuenta.

– ¿Cómo hacer para que la comida sea saludable y a la vez divertida para los niños?

La forma más sencilla para elaborar una comida saludable con todos los nutrientes necesarios es basándose en “el plato saludable” de la Universidad de Harvard.
Este plato es muy sencillo de recordar y es aplicable para cualquier comida del día (desayuno, comida y cena).

Consiste en aportar en cada plato un 50% de frutas y verduras, un 25% de cereales integrales (trigo, arroz…) y un 25% de proteínas saludables (pescado, carne, legumbres, frutos secos, huevo…).
Además se incluye el agua, lácteos (aunque no imprescindibles), grasas saludables (aceite oliva virgen extra, aceite coco, aguacate, frutos secos), ejercicio. Y mi recomendación adicional es tener en cuenta las emociones y saber gestionarlas.

Este plato tiene además la ventaja de poder adaptarse a los valores y preferencias de cada familia. Es decir, si por motivos de religión, ecología o simplemente hay algo que no te guste o no puedas comer se puede sustituir por otro alimento de características nutricionales semejantes.

– ¿Cuáles son los principales problemas alimenticios para los niños?

El principal problema es la ingesta de productos ultraprocesados que desequilibran por completo una dieta saludable. Estos productos incluyen grandes cantidades de grasas no saludables, azúcares y aditivos. Estos desequilibrios en la dieta son los principales causantes de la obesidad y sobrepeso infantil.

Por otra parte, tienen una gran cantidad de influencias del entorno que no propician unos hábitos saludables, principalmente debido a la publicidad de todos esos productos ultraprocesados.

Además no nos podemos olvidar de las alergias, intolerancias y sensibilidades a alimentos que algunos niños y sus familias padecen.

Recordar que los problemas de salud asociados a la alimentación deben ser tratados por un profesional sanitario.

– ¿Qué cantidad de comida debe ingerir un niño?

Las cantidades deben adaptarse a la edad y actividad física del niño. Y las proporciones de alimentos serán las recomendadas en el plato saludable que hemos descrito.

Por otra parte, es importante observar el hambre emocional que pueden sentir por aburrimiento, soledad o preocupaciones y tratar de resolver el origen.

– ¿De qué forma se puede ampliar la gama de alimentos?

Para ampliar la gama de alimentos lo primero que hay que hacer es romper la creencia de que lo nuevo no nos va a gustar. Una vez que nos atrevamos a probar cosas nuevas, poco a poco iremos incorporando alimentos nuevos o nuevas formas de cocinarlos.
Para ello, Internet nos ofrece una multitud de recetas, combinaciones e ideas de alimentos nuevos.

Para nuestros hijos, una forma muy sencilla de incorporar estos alimentos nuevos es utilizar una receta que ya conocen con ese alimento nuevo. Por ejemplo en vez de arroz tres delicias podemos hacer quinoa a las tres delicias. Asemejan el sabor a algo que ya les gustaba y sin embargo han incorporado un alimento nuevo muy nutritivo.

Los alimentos nuevos se incorporan de forma paulatina y preferiblemente en casa y por el día para poder detectar posibles intolerancias o alergias.

– ¿Cómo sería un desayuno equilibrado?

Un desayuno equilibrado, en base al plato saludable descrito incluiría:

  • –  Frutas y verduras (mitad del plato): tomate, aguacate, fresas, kiwi, plátano, etc.
  • –  Cereales integrales: tostada de pan integral, copos de avena o maíz no azucarados
  • –  Proteína saludable: nueces, pates de legumbres, huevo, atún, pollo…
  • –  Otros: leche, bebida vegetal, yogur, aceite oliva virgen extra

Por ejemplo, un desayuno equilibrado sería un vaso de leche con una tostada de pan integral, aceite de oliva virgen extra, tomate y atún.

Alguno de los alimentos lo podemos extraer de esta ración y tomarlo a media mañana. Por ejemplo unas nueces, unos palitos de zanahoria o una manzana.

– ¿Cómo pueden apreciar las verduras y el pescado?

Hay muchos niños que rechazan los vegetales verdes por su sabor amargo, por lo que para contrarrestar ese sabor, se pueden combinar con verduras de sabor más dulce como puede ser la zanahoria, calabaza, tubérculos como la patata y la batata, frutos secos (pasas, dátiles), frutas, cremas ligeras de leche (leche con maizena), huevos, etc.

Por eso las cremas de verduras en las que se incluye zanahoria o calabaza son más aceptadas por los niños. Otros ejemplos serían las ensaladillas, espinacas a la crema, huevos revueltos o tortilla de calabacín o coliflor.

Tenemos una gran variedad de verduras y colores, por lo que un plato colorido siempre va a ser más apetecible para los niños y adultos y además, nos aportarán más variedad de nutrientes.

Respecto al pescado, al principio lo más sencillo es incluir pescados sin espinas, que sean jugosos y que puedan tragar sin dificultad evitando el “se me hace bola”.
Por eso aceptan mejor los pescados en salsa o rebozados.
Una buena opción es incluir salsas de vegetales caseras o pistos a base de tomate natural, zanahoria, calabaza, calabacín y además algún cereal integral o de forma ocasional patata o batata.

Trataremos de evitar los pescados ultraprocesados tipo varitas de merluza, por su bajo contenido en pescado y alto contenido en grasas y almidones.

El mejor ejemplo para los niños son sus padres, si ellos nos ven comer verduras y pescado de forma habitual, ellos al final lo comerán.

La participación de los niños en la preparación y cocinado de alimentos aumenta su apreciación por lo que están comiendo.

En el coaching nutricional además tenemos muy en cuenta el lenguaje que utilizamos, las imposiciones y las presuposiciones.
Con el lenguaje les podemos transmitir negatividad hacia un alimento. Por eso trataremos de no decir “no le gusta”, “es verde”, “está malo”, “ a mi no me gusta pero me lo como porque hay que comer de todo”…

Las imposiciones ya sabemos que no tienen buen resultado y conllevan a que un niño se cierre por completo a tomar un alimento e incluso a tomarle manía. Podemos animar a nuestro hijo/a con frases del tipo “hoy no te apetece pero a lo mejor mañana si”, “otro día lo cocinamos juntos de otra forma que te guste más”…

Y finalmente no presupongamos, no nos adelantemos a decir “eso a mi hijo no le gusta”, ya que el que hoy no le guste no significa que mañana no le vaya a gustar, muchas veces simplemente es que querían tomar otra cosa.

Para todos los lectores que lo deseen les he preparado un regalo “ 3 recetas saludables que a tu hijo le encantarán” y que pueden descargar en www.anamarianutricion.com/regalo

Autor: Ana María Romero
Coach nutricional e Ingeniera T.A. Industrias Alimentación www.anamarianutricion.com

FB, IG @coachanamarianutricion

 

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