
Cómo mantener tu hogar fresco será una de las principales preocupaciones durante este verano. Muchas viviendas acumulan calor durante todo el día y eso hace más difícil descansar o estar cómodo en casa.
Aunque el ventilador o el aire acondicionado ayudan bastante, no todas las personas pueden permitirse utilizarlos durante muchas horas. Por eso, existen algunos hábitos sencillos que ayudan a reducir el calor sin gastar demasiado dinero.
Abrir las ventanas a la hora correcta marca la diferencia
Muchas personas dejan las ventanas abiertas todo el día pensando que así refrescan la casa. Sin embargo, cuando el aire exterior está caliente, ocurre justo lo contrario.
Lo mejor es ventilar entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana o después de las 22:00 horas. Además, conviene abrir ventanas opuestas para crear corriente y renovar mejor el aire.
Después, es importante cerrar ventanas, bajar persianas y correr cortinas antes de que el sol caliente la vivienda.
Evita que el sol y el calor entren en casa
El sol entrando directamente por ventanas y balcones aumenta mucho la temperatura interior. Por eso, bajar persianas durante las horas centrales del día ayuda bastante a mantener el hogar más fresco.
También resulta útil utilizar cortinas gruesas o de colores claros, ya que reducen la entrada de calor.
Algunos electrodomésticos generan más calor del que parece
El horno, la vitrocerámica o ciertos aparatos electrónicos aumentan rápidamente la temperatura dentro de casa. Durante los días más calurosos, es mejor cocinar por la noche o preparar comidas frías.
Además, apagar televisores, ordenadores o consolas cuando no se usan también ayuda a reducir el calor.
Las bombillas LED son otra buena opción, porque generan menos temperatura y consumen menos electricidad.
Cómo usar mejor el ventilador en verano
Muchas personas utilizan el ventilador apuntando directamente al cuerpo durante toda la noche. Sin embargo, funciona mejor cuando está en modo giratorio, moviendo el aire por toda la habitación.
También es recomendable utilizarlo durante la noche o primeras horas de la mañana, cuando el ambiente exterior es más fresco.
Un truco sencillo consiste en colocar una botella congelada o un recipiente con hielo delante del ventilador para refrescar el aire durante un rato.
Dormir mejor durante las noches de calor
El dormitorio suele acumular bastante temperatura durante el día. Para evitarlo, conviene mantener las persianas bajadas desde la mañana y utilizar sábanas ligeras de algodón.
También ayuda ducharse con agua templada antes de dormir y descansar en la habitación más fresca de la casa.
En ciudades muy calurosas como Madrid o Sevilla, estos pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia durante el verano.
Mantener la casa fresca no siempre significa gastar más
Combatir el calor dentro de casa no depende únicamente del aire acondicionado. Muchas veces, pequeños cambios diarios ayudan más de lo que parece.
Ventilar correctamente, bloquear el sol y usar el ventilador en las horas adecuadas puede ayudarte a pasar mucho mejor los días más calurosos del verano.



