Los edificios más antiguos del planeta (I)

Los edificios más antiguos del planeta (I)
17 junio, 2019 REDPISO

Sabemos cuáles son los rascacielos más altos del mundo, conocemos algunas de las casas más curiosas pero, ¿podemos decir cuáles son los edificios más altos de la tierra? Es una pregunta mucho más compleja, principalmente porque no resulta sencillo determinar con exactitud la edad de algo que lleva siglos en pie. Primeros centros religiosos, complejos fúnebres, lugares de culto a antiguos dioses… Hay edificios que han sobrevivido al paso del tiempo y conservan parte de lo que fueron. Vamos a repasar algunas de estas viejas construcciones, algunas con verdadera historia y leyenda sobre ellas.

Cairn de Barnenez (Francia, 4850 a.C.)

El «edificio» más antiguo de nuestro planeta es este cairn (túmulo de piedras del Neolítico) ubicado en la pequeña península bretona de Kernelehen. Este monumento se alza frente al mar, aunque antiguamente el nivel del agua se encontraba más bajo, lo que hacía que Barnenez dominara una gran parte de un valle bañado por el río.

La existencia de este túmulo se conoce desde el siglo XIX, pero no fue hasta 1955 cuando se descubrieron sus estructuras megalíticas internas. Tiene una longitud de 70 m y cuanta con once tumbas hechas con losas de granito. En su interior se han hallado cerámicas características del Neolítico bretón y otros objetos (puntas de flecha y hachas pulidas) que tienen su origen en la Edad de Bronce.

Túmulo de Bougon (Francia, 4700 a.C.)

Se trata de una necrópolis formada por un conjunto de cinco túmulos que han despertado un gran interés científico. Durante sus trabajos arqueológicos a mediados del siglo XIX, se descubrieron doscientos esqueletos separados por losas de piedra. En su interior se han encontrado también piezas de cerámica, dientes perforados, abalorios y conchas marinas.

Túmulo de Saint-Michel (Francia, 4500 a. C.)

Se trata del mayor túmulo de Europa continental y fue excavado por arqueólogos entre la segunda mitad del siglo XIX y el siglo XX. Con casi 35.000 m³ de materiales, esta arquitectura funeraria forma una colina artificial que culmina en una capilla dedicada al arcángel San Miguel. La sepultura refleja el elevado rango social del difunto, algo que conocemos gracias al empleo de materiales valiosos como el jade italiano y la decoración del interior. Este montículo se sitúa al este de Carnac, una comuna francesa en la costa sur de Bretaña y ampliamente conocida por acoger más de 10.000 menhires.

Monte de Accoddi (Italia, 4000 a.C.)

Se encuentra al norte de Cerdeña y su existencia se conoció en 1954. Se trata de un zigurat (edificio con forma de pirámide escalonada) y se la ha comparado con otros zigurats de la civilización mesopotámica formados con arcilla, aunque este es el único que ha sobrevivido al paso del tiempo. La estructura ha servido como altar y se cree que podría haber tenido una función de observación astronómica debido a que la base es una planta cuadrada con los puntos cardinales. En sus alrededores podemos encontrar otros tesoros arqueológicos, como dos grandes piedras calcáreas (que representan la luna y el sol), un dolmen y un menhir.

Knap de Howar (Escocia, 3700 a.C.)

Situada en la isla Papa Westray (Escocia), se trata de una granja neolítica que se cree que podría ser la casa de piedra de mayor antigüedad conservada en el noroeste de Europa. Formada por dos edificios rectangulares, esta estructura fue construida sobre lo que antes fue un vertedero y se rodeó por material de desecho para su protección. La existencia de estos basureros confirma que los habitantes de esta casa se dedicaban al cultivo de cebada y trigo, a la pesca y a la cría de ganado. Se cree que el nombre Howar deriva de haughr, una palabra del nórdico antiguo que significa “montículos”, por lo que Knap de Howar sería “loma de los montículos”.

 

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