
El Roscón de Reyes es uno de los grandes clásicos de la Navidad. Su aroma a azahar, su textura esponjosa y su inconfundible forma coronada lo convierten en el dulce más esperado del año.
Aunque muchos prefieren comprarlo en su pastelería de confianza, prepararlo en casa puede ser toda una experiencia. Solo hace falta un poco de paciencia, buenos ingredientes y ganas de disfrutar del proceso.
Aquí te dejamos tres recetas infalibles para que este 6 de enero sorprendas con un roscón casero lleno de sabor y tradición.
Roscón clásico de nata: el rey de la tradición
Elaborar el roscón tradicional requiere tiempo, pero el resultado lo compensa.
Empieza preparando la masa con harina de fuerza, levadura fresca, leche tibia, mantequilla, azúcar, ralladura de naranja y limón, y un chorrito de agua de azahar.
Tras mezclar todos los ingredientes, deja reposar la masa cubierta con un paño hasta que duplique su tamaño.
Después, dale forma de anillo y decora con frutas confitadas y almendras laminadas.
Hornea unos 25 minutos a 180 °C, y una vez frío, corta por la mitad para rellenar con nata montada azucarada.
Truco Redpiso: deja fermentar la masa en un lugar templado (como el horno apagado con la luz encendida) para lograr una textura esponjosa y ligera.
Roscón con crema pastelera: dulce y suave
Si eres amante de los postres cremosos, esta versión te encantará.
La base es similar a la receta clásica, pero el relleno cambia.
Prepara una crema pastelera con leche, yemas de huevo, azúcar, maicena y vainilla natural. Cocina hasta que espese y deja enfriar antes de usarla.
Una vez horneado el roscón, corta por la mitad y reparte la crema de forma generosa.
Para darle un toque especial, espolvorea azúcar glas o decora con virutas de chocolate.
Consejo: añade una cucharadita de canela o piel de naranja rallada a la crema para potenciar su aroma.
Roscón de chocolate: la versión más moderna
El roscón de chocolate se ha ganado un lugar entre los favoritos de las nuevas generaciones.
Para hacerlo, sustituye una parte de la harina por cacao puro en polvo.
El resto del proceso es el mismo: mezcla, amasa, deja reposar y hornea.
El toque final está en el relleno: trufa montada o ganache de chocolate negro, según tu gusto.
Puedes decorar con pepitas de cacao, frutas deshidratadas o azúcar perlado para darle un aire festivo.
Truco: guarda el roscón relleno en la nevera hasta el momento de servir, y sácalo 15 minutos antes para disfrutarlo más tierno.
Un dulce que une tradición, aroma y familia
El Roscón de Reyes no solo simboliza el final de la Navidad, sino también la ilusión compartida entre generaciones.
Ya sea el clásico de nata, el cremoso de vainilla o el tentador de chocolate, cada versión guarda un pedacito de historia y sabor.
Prepararlo en casa es una forma de mantener viva una de las costumbres más dulces del invierno.
Además, el aroma que llena la cocina mientras se hornea es, sin duda, uno de los mejores regalos de Reyes.
Así que este año, ponte el delantal, enciende el horno y haz tu propio roscón.
Tu casa olerá a Navidad, y cada bocado sabrá a tradición, familia y buenos recuerdos.
Descubre más recetas e ideas para disfrutar la Navidad en la sección Gastronomía de Redpiso News.



