
Las cosas de casa que tienen fecha de caducidad suelen pasar desapercibidas porque no siempre llevan una fecha visible en el envase.
En casa revisamos alimentos y medicamentos, pero rara vez pensamos en detectores, filtros, tablas de cortar o productos abiertos.
Además, no todos estos objetos “caducan” de la misma manera. Algunos tienen una fecha concreta y otros pierden eficacia con el tiempo.
Revisarlos de vez en cuando ayuda a mantener el hogar más seguro, higiénico y funcional.
Cosas de casa que tienen fecha de caducidad aunque no lo parezca
1.Detectores de humo: no duran para siempre
Un detector puede parecer intacto y seguir funcionando durante años. Sin embargo, sus sensores también envejecen.
La NFPA recomienda sustituir los detectores de humo cada diez años. También aconseja probarlos mensualmente para comprobar que responden correctamente.
En España, la normativa establece que debe respetarse la vida útil indicada por el fabricante.
Cuando el fabricante no establece un plazo, se consideran diez años desde su puesta en servicio.
Por eso, conviene comprobar la fecha del dispositivo y no limitarse a revisar únicamente la batería.
2.Extintores: revisar es tan importante como tener uno
Tener un extintor olvidado durante años no garantiza que funcione correctamente cuando realmente haga falta.
La normativa española contempla operaciones anuales de mantenimiento y pruebas periódicas para estos equipos.
Por tanto, conviene consultar su etiqueta y comprobar cuándo corresponde la siguiente revisión.
No basta con observar que exteriormente parece nuevo. Su mantenimiento forma parte de su correcto funcionamiento.
3.Filtros de agua: el tiempo también cuenta
Las jarras, grifos y sistemas domésticos de filtrado necesitan recambios periódicos para continuar funcionando correctamente.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan cambiar cada filtro según las indicaciones de su fabricante.
Utilizarlos demasiado tiempo puede reducir su eficacia y favorecer el crecimiento de microorganismos dentro del sistema.
Una solución sencilla consiste en apuntar la próxima sustitución en el calendario cuando instalamos un filtro nuevo.
4.Tablas de cortar: mira las ranuras
Las tablas de cocina no suelen incluir una fecha de caducidad. Sin embargo, tampoco deberían utilizarse indefinidamente.
El Departamento de Agricultura estadounidense recomienda sustituirlas cuando presentan demasiado desgaste o ranuras difíciles de limpiar.
Esta recomendación afecta tanto a las tablas de plástico como a las de madera.
En este caso, más que contar los años, conviene observar cuidadosamente la superficie.
5.Cepillos de dientes: no esperes hasta que parezcan viejos
El cepillo que utilizamos diariamente también tiene una vida útil bastante corta.
La Asociación Dental Americana aconseja cambiarlo aproximadamente cada tres o cuatro meses.
Además, conviene sustituirlo antes cuando las cerdas aparecen abiertas, deformadas o demasiado desgastadas.
Una fecha recurrente en el calendario puede evitar que sigamos utilizándolo durante mucho más tiempo del recomendable.
6.Protector solar: cuidado con el bote olvidado
Ese protector solar guardado desde hace varios veranos merece una revisión antes de volver a utilizarlo.
La FDA aconseja respetar siempre la fecha de caducidad indicada en el producto.
Cuando no aparece una fecha, la agencia estadounidense utiliza tres años desde la compra como referencia.
En España, conviene seguir las indicaciones del envase y comprobar también el periodo recomendado después de abrirlo.
7.El botiquín también necesita una revisión
El botiquín doméstico suele llenarse poco a poco con medicamentos utilizados en momentos diferentes.
La AEMPS establece que los medicamentos deben mostrar claramente tanto el lote como su fecha de caducidad.
Por eso, conviene revisar periódicamente los envases y localizar aquellos productos que ya hayan vencido.
También debemos comprobar los medicamentos cuyo prospecto establece un tiempo máximo de utilización después de abrirlos.
No todo se sustituye siguiendo un calendario
Hablar de cosas de casa que tienen fecha de caducidad no significa tirar automáticamente cada objeto después de varios años.
En muchos casos, la vida útil depende del fabricante, del uso y del estado concreto del producto.
Por eso, una buena costumbre consiste en revisar fechas, etiquetas y señales de desgaste una o dos veces al año.
Puedes aprovechar un cambio de temporada para hacerlo junto con otras pequeñas tareas de mantenimiento.
Unos minutos pueden descubrir un filtro agotado, un detector demasiado antiguo o una tabla que ya necesita sustitución.
A veces, cuidar el hogar también consiste en saber cuándo dejar de utilizar aquello que parecía durar para siempre.



