¿Bajará el precio de la vivienda en 2020?

¿Bajará el precio de la vivienda en 2020?
15 enero, 2020 REDPISO

El mercado de la vivienda acumula subidas pronunciadas consecutivas desde 2014 y se prepara para hacer un alto en el camino. Esta es la previsión que maneja el consenso de expertos del sector inmobiliario consultado por idealista/news, que insiste en que si algo va a caracterizar el precio de la vivienda en 2020 es la moderación y la prudencia.

Estos criterios están estrechamente relacionados con la ralentización económica y con la incertidumbre que generan las medidas en materia de vivienda que pueda poner en marcha próximamente el recién formado gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, así como las autonomías y los grandes ayuntamientos.

En este escenario, el consenso prevé un incremento medio del precio de la vivienda a nivel nacional de entre el 3% y el 4%, frente al repunte del 4,5% registrado en 2019 y del 5,4% en 2018. Sin embargo, los expertos también insisten en que la evolución dependerá de la demanda que haya en cada zona.

“Evidentemente habrá zonas con un comportamiento plano como algunas ciudades de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura y, por el contrario, las ciudades con mayor demanda, ya sea por turismo, por actividad empresarial o por ambos factores, como es el caso de Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia, Baleares o Canarias, tendrán incrementos más suaves que en años anteriores. En cualquier caso, es una buena noticia que la subida del precio de la vivienda se vaya adecuando a los incrementos salariales, que se sitúan en el 2-2,5% a nivel nacional”, explica la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE).

En esa misma línea, Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores, opina que habrá movimiento en aquellas zonas donde la economía tire, lo que significa que se centrará en grandes ciudades donde la gente tiene su puesto de trabajo y en zonas limítrofes. “Continuaremos en un mercado a dos velocidades, con ciudades con gran actividad económica y receptoras de población y otras, con menos. Y eso repercutirá en la actividad inmobiliaria y supondrá un ajuste de precios”, aclara.

Smerdou también sostiene que la moderación del precio de la vivienda responderá a otros factores como la ralentización de las ventas de obra nueva y la contención de los costes del suelo y de la construcción. “Al moderarse el ritmo de ventas, los nuevos proyectos deberán acomodarse a las necesidades del mercado y también se tenderá hacia viviendas con menos superficie para compensar precios, mientras que los costes del suelo y de la construcción, que han sido los grandes artífices de las subidas de precios recientes, ahora también se normalizan”.

Cómo afectarán las medidas del nuevo gobierno al precio de la vivienda

También entrarán en juego las medidas que pueda tomar la Administración en materia de vivienda. Así lo ve Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, quien sostiene que “estamos viviendo un momento de gran incertidumbre. Dependiendo de cuáles sean las primeras medidas del nuevo Gobierno, podemos estar ante un año de una fuerte desaceleración, si se toman medidas que boicoteen la creación de empleo, el crecimiento económico y la inversión, o en un año moderadamente positivo si se apuesta por mantener y crear nuevos puestos de trabajo, certidumbre jurídica y legal y respeto por las medidas solicitadas por la Unión Europea. En el primer trimestre es posible que se ralenticen las operaciones”.

Lo mismo opina Mikel Echavarren, CEO de Colliers International Spain, quien aclara que “en 2020 tendremos un mercado de la vivienda a 50-60 velocidades. Es decir, cada ciudad tendrá su propia tendencia en función de su dinamismo económico, la mayor o menor intromisión del populismo y todo ello aderezado con el impacto de la voracidad fiscal del Gobierno en los bolsillos y el ánimo de los consumidores”.

Los casos de Madrid y Barcelona

Dos buenos ejemplos del impacto que pueden tener las decisiones políticas en el mercado residencial son Madrid y Barcelona. En este sentido, Echavarren sostiene que “en un extremo tendremos a Madrid, con incrementos superiores al 5%, y en el otro a Barcelona, cuna de ocurrencias municipales sobre cómo liquidar la oferta de obra nueva. En este último caso, el precio de la vivienda no debería subir e incluso podría bajar en su segmento de lujo”.

El sector residencial tampoco debe perder de vista “la evolución de la tasa de desempleo, que sigue estando muy por encima de la media europea (se encuentra por debajo del 7%), y la evolución demográfica del país, ya que, a partir de 2030, el 30% de la población va a tener más de 65 años, mientras que hoy solo es el 20%”, añade Sandra Daza, Directora General de Gesvalt. En su opinión, nos enfrentamos a un año de crecimiento moderado e incluso contenido en el caso de Madrid o Barcelona, aunque continuarán siendo las regiones que ganen más población.

Fuente y noticia completa: idealista.com

 

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