
Perros, gatos y otros animales domésticos también sufren los efectos del calor extremo en el verano, algunos pueden desarrollar un golpe de calor en pocos minutos si no reciben los cuidados adecuados
Cómo proteger a las mascotas del calor en verano es una de las principales preocupaciones de miles de familias cuando llegan las altas temperaturas. Los veterinarios recuerdan que la prevención resulta la mejor herramienta para evitar situaciones de riesgo. Mantener una buena hidratación, adaptar los paseos y ofrecer espacios frescos puede marcar la diferencia durante los meses más calurosos del año.
¿Por qué el calor supone un riesgo para las mascotas?
A diferencia de las personas, perros y gatos apenas eliminan calor mediante la sudoración, por lo que su principal mecanismo consiste en el jadeo, un sistema que pierde eficacia cuando la temperatura ambiental es demasiado elevada. Las mascotas más vulnerables son los cachorros, los animales de edad avanzada, aquellos con sobrepeso y las razas braquicéfalas, como el bulldog o el carlino. También presentan mayor riesgo quienes padecen enfermedades cardíacas o respiratorias. Según especialistas veterinarios, muchos golpes de calor podrían evitarse con medidas sencillas adoptadas antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Cómo proteger a las mascotas del calor en verano de forma eficaz
La hidratación debe ser constante durante todo el día, los veterinarios recomiendan renovar el agua con frecuencia e incluso añadir algunos cubitos de hielo para conservar una temperatura agradable. En el caso de los gatos, las fuentes de agua favorecen que beban con mayor frecuencia gracias al movimiento continuo. Otro de las recomendaciones importantes es para aquellas personas que tienen perros en casa, y es que los profesionales recomiendan salir a primera hora de la mañana o al anochecer, ya que el asfalto puede alcanzar temperaturas superiores a los 50ºC durante el día. Esta situación provoca quemaduras en las almohadillas y aumenta el riesgo de golpe de calor. Además, resulta conveniente reducir la intensidad del ejercicio físico. Asimismo, alertan del peligro de dejar nuestras mascotas en un vehículo aunque permanezca solo unos minutos estacionado, ya que la temperatura interior aumenta rápidamente. Ni las ventanillas ligeramente abiertas ni el aire acondicionado ofrecen una protección suficiente si el animal permanece solo.
Otros cuidados importantes durante el verano
Eliminar el pelo muerto facilita la ventilación natural del animal, pero raparlo completamente puede aumentar el riesgo de quemaduras solares, ya que el pelaje también actúa como aislante frente al calor y protege la piel de la radiación. Las zonas con poco pelo necesitan protección frente al sol mediante productos específicos para mascotas. Además, durante esta época proliferan pulgas, garrapatas y ácaros. Revisar las orejas, las axilas y las patas después de cada paseo ayuda a detectar estos parásitos a tiempo. Asimismo, las comidas copiosas dificultan la digestión cuando hace mucho calor. Por ello, muchos veterinarios recomiendan repartir la alimentación en varias tomas ligeras y evitar el ejercicio inmediatamente después de comer.
Viajar con mascotas en verano requiere planificación
Si las vacaciones incluyen a toda la familia, también deben contemplar las necesidades del animal. Durante los desplazamientos en coche, la mascota debe viajar correctamente sujeta mediante un transportín homologado, un cinturón específico o separada por una rejilla de seguridad. También resulta recomendable llevar un pequeño botiquín con gasas, desinfectante, protector frente a parásitos y toda la documentación sanitaria actualizada. Cuando el animal permanezca en una residencia o con un cuidador, conviene realizar una adaptación previa para reducir el estrés durante la estancia.
Cómo reconocer un golpe de calor
Detectar los síntomas rápidamente puede salvar la vida del animal. Los signos más habituales incluyen:
- Jadeo intenso y continuo.
- Debilidad o dificultad para caminar.
- Salivación abundante.
- Encías de color azulado o violáceo.
- Temblores.
- Pérdida de conocimiento.
Ante cualquiera de estos síntomas, debe trasladarse inmediatamente al animal a una zona fresca, humedecer su cuerpo con agua templada y acudir inmediatamente al veterinario.
La prevención es la mejor protección
La mayoría de los problemas derivados del calor pueden evitarse mediante hábitos sencillos. Agua fresca, sombra, paseos en horarios adecuados y una observación diaria permiten disfrutar del verano con total seguridad. Cada especie presenta necesidades diferentes, por ello, seguir las recomendaciones de los profesionales veterinarios ayudará a garantizar el bienestar de perros, gatos y otras mascotas durante toda la temporada estival. Proteger a nuestros animales del calor no solo mejora su calidad de vida, también evita situaciones de emergencia que, en muchos casos, pueden prevenirse con pequeños gestos cotidianos.



