
Estamos en pleno verano y, para muchos, eso significa desconectar en su segunda vivienda. Esa escapada al mar, al pueblo o al campo ya no es solo un lujo, sino una forma de vida para quienes pueden permitírselo. Sin embargo, las prioridades han cambiado, y las tendencias actuales en la compra de segunda vivienda lo reflejan claramente.
Muchas las familias y particulares ya no buscan solo sol y tranquilidad. Ahora valoran más la funcionalidad, el espacio, la cercanía a servicios y la comodidad. En este artículo te contamos cómo han evolucionado estas preferencias y qué factores están marcando la diferencia en 2025.
El precio sigue marcando el primer filtro
El factor económico sigue siendo el principal. La mayoría de quienes buscan segunda residencia ajustan sus opciones al presupuesto disponible. La diferencia ahora es que también esperan más por ese mismo precio. Ya no basta con cuatro paredes cerca de la playa: se busca calidad de vida y comodidades reales.
Garaje, metros y terraza: el nuevo pack deseado
Uno de los cambios más notables es la demanda de plaza de garaje. Evitar problemas de aparcamiento o zonas saturadas es casi una necesidad. También se ha disparado el interés por los metros cuadrados disponibles. Las viviendas más amplias son preferidas porque permiten estar cómodos, incluso durante estancias largas.
Y no podemos olvidar la terraza. Aunque en años anteriores ya era valorada, en 2025 se consolida como uno de los elementos clave. Tener un espacio al aire libre es sinónimo de libertad, relax y conexión con el entorno sin salir de casa.
Servicios cerca: comodidad ante todo
Quien compra o alquila una segunda residencia ya no quiere aislarse por completo. Uno de los aspectos más valorados hoy es que el inmueble cuente con servicios cercanos: centros de salud, supermercados, farmacias o transporte público. Esto permite mantener una rutina sencilla y sin complicaciones, algo fundamental para quienes viajan con familia o personas mayores.
Sin reformas, mejor
Otro detalle importante en la búsqueda es que la vivienda esté lista para entrar a vivir. Pocas personas están dispuestas a asumir obras en su segunda residencia. Se prefiere invertir en algo terminado, cómodo desde el primer día, que permita disfrutar sin preocupaciones añadidas.
Cambio de localidad, cambio de ritmo
Un alto porcentaje de quienes adquieren segunda residencia lo hacen en una localidad distinta a la habitual. Algunos incluso cambian de provincia. Este cambio de escenario responde a una necesidad emocional: alejarse del ritmo del día a día, pero sin desconectarse por completo.
Esta nueva ubicación también suele coincidir con lugares que ofrecen mejor clima, espacios abiertos o entornos más naturales, lo que potencia aún más esa sensación de bienestar.
El descanso ya no es solo paisaje
La pandemia cambió nuestra forma de entender el descanso. Hoy se valora más el espacio propio, el silencio, la luz natural, y poder estar en casa sin sensación de encierro. Eso explica por qué cada vez más compradores buscan segundas residencias que permitan vivir de otra manera, aunque solo sea por unos días.
En Redpiso observamos que cada vez más personas entienden la segunda residencia como un refugio para desconectar, reconectar y cuidarse. Nuestra recomendación es sencilla: elige un lugar que te aporte calidad de vida real.
Piensa en el entorno, en la luz, en el silencio, en la facilidad para moverte… Una segunda vivienda no es solo una escapada, es una forma de vivir diferente, aunque sea unos días.
La segunda residencia ideal es aquella que mejora tu forma de vivir, no solo tus vacaciones.
Una elección que va más allá del descanso: habla de cómo queremos sentirnos cuando paramos el reloj.