
El otoño trae consigo paisajes dorados, aromas a tierra húmeda y un protagonista inconfundible: las castañas. Este fruto seco, tan ligado a la tradición y a las calles españolas, es uno de los grandes placeres de la temporada.
Además de ser una fuente natural de energía, las castañas son ricas en fibra, potasio y vitamina C, perfectas para fortalecer el sistema inmunológico y combatir el frío.
Si no puedes resistirte al olor de las castañeras en la calle, te alegrará saber que también puedes prepararlas fácilmente en casa. A continuación, te contamos tres maneras deliciosas de cocinar castañas, según el tiempo, el sabor y la textura que prefieras.
Castañas al horno: la forma más tradicional
Las castañas al horno son la versión más clásica y resultan perfectas para disfrutar en una tarde lluviosa.
Preparación:
Lava bien las castañas y sécalas con un paño.
Haz un corte en forma de cruz en cada una para evitar que revienten con el calor.
Colócalas en una bandeja de horno con papel vegetal.
Hornéalas a 200 °C durante unos 25-30 minutos, removiéndolas a mitad de cocción.
Déjalas reposar unos minutos y pélalas aún calientes.
El resultado son castañas tiernas, ligeramente tostadas y con un aroma irresistible.
Si las sumerges en agua durante 10 minutos antes de hornear, se pelarán más fácilmente.
Castañas al microondas: listas en cinco minutos
Si tienes poco tiempo, el microondas es tu mejor aliado. Es una opción rápida y sorprendentemente sabrosa.
Preparación:
Lava las castañas y hazles un pequeño corte.
Colócalas en un recipiente apto para microondas con un poco de agua en el fondo.
Tápalas con una tapa perforada o film transparente con agujeros.
Cocina durante 3-5 minutos a máxima potencia, dependiendo del tamaño.
Cuando la piel empiece a abrirse, estarán listas. Déjalas enfriar un poco y disfrútalas calientes.
No llenes demasiado el recipiente. Es mejor hacerlas en tandas pequeñas para que se cocinen de forma uniforme.
Castañas asadas en sartén: sabor de la calle en casa
Si lo que buscas es el sabor auténtico de las castañas asadas que perfuman las calles en noviembre, la sartén es la opción ideal.
Preparación:
Haz un corte a cada castaña.
Calienta una sartén (preferiblemente de hierro o con fondo grueso) sin aceite.
Añade las castañas y tuéstalas a fuego medio durante unos 15-20 minutos, removiendo con frecuencia.
Cuando la piel se haya ennegrecido y empiece a separarse, estarán listas.
Tápalas con un paño húmedo durante unos minutos tras retirarlas del fuego; ayudará a que se pelen mejor y queden más tiernas.
Una tradición que nunca pasa de moda
Ya sea al horno, al microondas o en sartén, las castañas son un clásico del otoño que une generaciones. Pocas cosas hay más reconfortantes que compartir un cucurucho de castañas calientes mientras el aire se llena de aroma a invierno.
Además de su sabor dulce y terroso, este fruto es una opción saludable, económica y sostenible. Así que no esperes más: elige tu método favorito, prepara una taza de té o vino caliente y disfruta del otoño en cada bocado.



